El hombre que anda en moto
Deslumbra su velocidad. No se detiene. No observa. Sólo sigue hacia adelante, velozmente. Es una cáscara grandiosa que se va a hacer pedazos. Un día venderá su moto, y la cambiará por una kangoo. Ya no irá rápido, ya no será el hombre que anda en moto. Pero seguirá sin detenerse, sin mirar hacia su lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario